30 de septiembre de 2014

SUSPENDIDOS EN EL TIEMPO

Ella lo amó como pudo
y él como todos, sin amor,
como el farolito del parque
que a las 6pm se enciende
y a las 6 am se apaga.

Mil veces imaginó futuros con él
paseos con él
hijos con él
una vida con él,
nada fue suficiente
las cadenas del silencio
fueron verdugos sin tregua
en sus encuentros donde curiosamente
hablaron de principio a fin.

Ella lloró sin cesar
en esas despedidas
que parecieron banales,
fugaces, insensibles.

Cuantas lágrimas derramó la princesa
por el príncipe sin castillo, sin caballo
y sin princesa,
pero con la mirada pícara
del mismísimo picaflor.

Recibió tantos halagos de él,
tantos afectos,
pensó que algún día la amaría
con el amor que no se va al amanecer.
Mas, nunca vino ese día.

Anocheció en el corazón de ella, 
él finalmente cumplió su promesa,  
abandonarla, 
dejando un hoyo en el corazón 
y en el alma 
tal desesperanza que solo el tiempo pudieron borrar. 

Ya no lo ama como antes 
es verdad que el tiempo cura y borra las heridas 
aunque el amor suspendido 
en el tiempo y corazón quedó. 

Ambos guardan lo bello, 
ya dejaron de extrañarse 
de amarse 
de soñarse
de frustrarse por lo imposible.

Se vieron hace poco, se hablaron
como si el tiempo suspendido 
no lo estuviere 
y aunque saben que son presas de la frustración 
entendieron que ni el tiempo 
ni el afecto, ni el momento 
fue su mejor compañero... 
Se dijeron, ¡Adiós!

25 de septiembre de 2014

GRACIAS...

Durante seis años me he dedicado en cuerpo y alma en entregar estas letras y mi amor infinito a 3 personitas que me han hecho sentir viva cada día, la verdad pensé que nada de lo que yo escribía trascendía a nadie, me complace entrar a este sitio -con mucha dificultad por cierto porque había perdido la clave de acceso- y ver comentarios debajo de estas humildes letras. Muchas de ellas corresponden a cosas que viví, pero muchas otras a cosas que con dolor vi en personas a mi alrededor y que como toda persona emotiva necesitaba desfogar por algún lado para no seguir sufriendo por los demás. A veces amar duele, a veces amar a tu prójimo duele aún más pero sobre todo amar es el sentimiento más injusto del mundo, porque nunca amas en la misma dimensión o forma en que eres amado.  

Comencemos nuevamente este camino de amor y desamor en poesía... 

Me acompañan!

4 de febrero de 2010

Tengo y no

Tengo amor…

Tengo tu sombra frente a mí…

Tengo tu espacio en mi cama…

Tengo tus risas tus palabras…

Tus llantos tus quebrantos…

Tengo tu compañía… y a la vez

un alma tan vacía.

Los hombres no somos felices

ni aunque la felicidad toque nuestra puerta

Y tu… que te sientes completo

Y yo… que me siento tan sincera

tanto acaso como para ver

que mi soledad es tanta

aunque te tenga tan cerca.

Es costumbre del oficio mío

entregar todo sin esperar nada

Y que si tal ves

quiera un poco de tiempo

un poco de espacio

¿Seré egoísta acaso?

Esperé tanto por ti

medité tanto para sentirte

hable tantas horas

tan solo para pensar

que estábamos en el mismo lugar

y al cerrar las cuentas

pareces ausente, esquivo

encerrado en un mundo

de palabras mutas

de un monólogo constante

donde las prioridades son unilaterales

y los consejos son accesorios.

Será acaso éste el camino

de todos los que alguna vez

nos volvimos náufragos por amor

Volver al sendero frío de la desolación…

3 de agosto de 2007

La mujer de un político

Por que crecí en este mundo, como no escribir de ti...

Te vi por coincidencia
una mañana
en que obligada
me convertí en tu enemiga.

Del odio partió el amor
como una transición
exquisitamente nuestra.

Te amé y te amé
aunque no era correcto
y te amé así
esquivo, ocupado y frustrante.

Nos vimos y despedimos
una y otra vez
alimentamos sueños
y miedos permanentes,

Tú, duro como roca de mar
y yo, suave, delicada
soy quien pudo perforar
con paciencia y entrega
esa barrera tuya, solo tuya.

Ahora que te tengo, otra vez
aquí a mi lado; bendito el momento,
prometo no dejarte, aunque no estés...
porque es el tiempo y el lugar
para mostrarte, el sueño que
solo juntos podemos lograr.

29 de julio de 2007

J

No siempre somos cuatro
si estamos lejos,
cuando la confianza
aparece como nunca
entre los dos.

No siempre hay un tercero
que alimente el miedo
de perder los sueños
que culminen en adiós.

No siempre hay un te quiero,
si se adora con el alma
y esa extraña idolatría
supera cualquier sentimiento.

No siempre te veo
aunque te tenga dentro.
A pesar que me doblegue
la profunda necesidad
de tenerte, señor mío
es más fuerte el valor
el deseo de esperar
ese momento feliz
de un nuevo encuentro.

No siempre te pienso
por que duele hacerlo,
sin embargo y sin querelo
no sales del pensamiento.

No siempre te extraño
por que, en cualquier
extraño rostro
sin verte, te veo.

No siempre te amo,
pues con ansias espero,
la gloria primera
de oír en tu boca,
tales palabras de
entrega y esmero.

25 de julio de 2007

A FRIDA ENAMORADA

Camarada de luchas
esas que empiezan, cuando
todos dejan de luchar.
Compañero de derrotas constantes,
cuando vemos que nadie entiende
el sentido de nuestro andar.
Amigo combatiente,
que conoces a fondo
mi sentir, mi pensar.
Cuantas noches te regalo sueños
que aún no logro realizar.

Aprendimos a escucharnos
en noches de tertulia,
donde las frases giraban
al compás de debates y teorías,
de mentiras que nos llevan
a buscar la verdad.

Cuantas veces te nombramos;
sin saber, si quiera
si existes en verdad,
todos te tenemos,
todos te admiramos,
y ni siquiera sabemos
si tus palabras
plasmaremos en realidad.

Como Fidel para el Che,
como el Engels para Marx,
como Assad para Jaime,
como Jesucristo para Juan.
Te llevo dentro,
como guia, como maestro,
como gurú, quizás.

Tu me entiendes
y me cuidas
encaminas mi correcto accionar.
Sin embargo, que pecado es amarte
quizás no deba,
quizás te pierda,
pierda tus luces, tu sabiduría,
tu verdad.

Fue inevitable,
te descubrí entre pocos
como al solo ser
que pude admirar
y estabas tan lejos
que mi entupida conciencia
refutaba mi sentir
insultaba mi cordura
y me tachó de banal.

Te entregué el corazón
aunque te supe imposible,
y aún así
lo entregué una
y mil veces más.

Es verdad que mi razón
pesa más, que el corazón
pero es, ese pequeño órgano
quien controla mis sueños
aquello que,
lejano al pensamiento
se embarca en la utópica agonía
de tenerte conmigo
por el resto de mis días.
A ti Frida Khalo, por tu amor, por tu lucha constante contra el dolor y el desamor mundano, por que me reflejo en tu pensamiento revolucionario y defensor de las masas y por que al igual que tú sé lo que es entregar todo para sentirse total y profundamente plena como ser humano, te dedico estos pequeños y sencillos versos que se hubieses entendido pues transmiten ese sentir de un amor que te costó más que lágrimas la propia vida. Por que sé que a ese hombre le entregaste más allá de tu juventud, tu vida entera.

21 de julio de 2007

EL ALCOHOL, APERTURA Y SENTIMIENTOS...

El alcohol
que desvaría mi conciencia,
me hace decir
lo que no quereis escuchar.

Brindo por los hombres
que en mi vida pasaron,
por las noches angustiosas
que sus amores esperé.

Brindo, por las mujeres
que obstinadas lucharon
por injustas pasiones,
que en carne viva
deboravan la fé.

Brindo, por los amantes
esos que disfruté
tantas veces ya
que hasta me cansé.

Brindo, por la soledad
que ésta y otras
ingratas noches
me cobija en su seno.

Por la frustración brindo,
sintiéndome ahora tan sola
pudiendo estár con mi amor.

Quizás si no estuvieses tan lejos,
si no tuviera que imaginarte,
si no viviera el desconsuelo
de saberte en otro mundo,
en otro espacio,
en ese tan lejano
tan al sur.

Abrazo los sueños
que alimentan estos versos,
porque me hacen
sentirme más tuya
talvéz en otro firmamento
en ese estrellado; con luna,
ese que soñamos perfecto.

Busco refugio
en Platón, en Weber,
hasta en Morfeo,
ninguno llena tu espacio,
tu tiempo, el que creaste
sin quererlo.

Olvido; ruego a diario,
pero no puedo
y la cabeza responde,
que la imposibilidad
de ese deseo
es, que no quiero.

No quiero olvidar,
los besos destellantes
las palabras al viento
esas, que recogimos
para decir te quieros.

Murmullo de a poco,
que muero lento
pero temo pensarlo,
porque, se que no debo
tenerte solo en sueños
sino, talvés luchar
hasta concretar este
maravilloso y fecundo sueño.